¿cuándo se considera que eres residente fiscal?

Residencia fiscal en España

09 / Sep

Quien se traslada a España, pasa una parte importante del año en el país o tiene una vivienda aquí se encuentra tarde o temprano con una cuestión importante: ¿dónde tengo mi residencia fiscal?

La residencia fiscal se regula en cada país de acuerdo con su propia normativa interna. Para determinarla pueden tenerse en cuenta diferentes criterios, como el tiempo de permanencia, el lugar donde se concentran los intereses de una persona y, en determinadas circunstancias, la situación de residencia fiscal de su cónyuge.

En España se aplican, en términos generales, dos criterios y una presunción legal. Puedes ser considerado residente fiscal en España cuando:

  • permaneces más de 183 días durante el año natural en España;
  • el centro de tus intereses personales y económicos se encuentra en España;
  • o resulta aplicable la presunción legal relacionada con la residencia fiscal de tu cónyuge.

Si se cumple cualquiera de estos criterios, o resulta aplicable la presunción legal, la persona puede ser considerada residente fiscal en España.

Más de 183 días en España: Hacienda no lo sabe automáticamente

Estar más de 183 días en España no significa necesariamente que la Agencia Tributaria tenga conocimiento automático de ello.

En términos generales, una persona puede adquirir la condición de residente fiscal en España cuando supera los 183 días de permanencia en el país. Sin embargo, existe una diferencia importante entre ser residente fiscal y que esta situación figure correctamente actualizada en los registros administrativos de la Agencia Tributaria.

La Agencia Tributaria no recibe automáticamente un aviso cada vez que una persona alcanza los 183 días. Por ello, cuando una persona pasa a ser residente fiscal en España, debe realizar los trámites administrativos correspondientes para comunicar su nueva situación.

Uno de los trámites habituales es la presentación del Modelo 030, que permite comunicar, entre otros datos, la condición de residente fiscal en España y la fecha de efectos de dicha residencia.

¿Qué ocurre después de presentar el Modelo 030?

En algunos casos, el procedimiento puede ser relativamente sencillo. La persona presenta el Modelo 030 indicando que ha pasado a ser residente fiscal en España y, posteriormente, puede solicitar un certificado tributario que acredite su residencia fiscal.

Sin embargo, esto no significa que la Agencia Tributaria tenga que aceptar automáticamente la situación sin realizar ninguna comprobación.

Cuando existen dudas sobre la residencia efectiva de una persona, Hacienda puede solicitar documentación que permita acreditar que realmente ha permanecido en España y que el centro de su vida se encuentra aquí. Por ejemplo:

  • el empadronamiento;
  • contratos de trabajo u otra documentación laboral;
  • contratos de alquiler o documentación relacionada con la vivienda;
  • movimientos bancarios que reflejen una actividad habitual en España;
  • pagos realizados con tarjetas en establecimientos españoles;
  • gastos cotidianos, como compras en supermercados y otros comercios;
  • documentación relacionada con la escolarización de los hijos.

¿Es siempre necesario aportar toda esta documentación?

No necesariamente. Sin embargo, disponer de esta documentación puede agilizar considerablemente el proceso.

Por ello, es recomendable que una persona que se traslada a España y prevé convertirse en residente fiscal conserve desde el principio documentos que permitan acreditar su presencia y su actividad habitual en el país.

Una cuestión importante: el certificado no crea la residencia fiscal

Aquí es importante distinguir dos cuestiones. Por un lado está la residencia fiscal, que viene determinada por el cumplimiento de los criterios establecidos en la normativa española. Por otro, está la situación administrativa de la persona y la documentación utilizada para acreditar dicha situación ante la Agencia Tributaria.

Por tanto, el certificado de residencia fiscal es un documento que acredita una determinada situación fiscal. El certificado, por sí mismo, no es lo que crea la residencia fiscal. En consecuencia, superar los 183 días puede tener consecuencias fiscales aunque la persona todavía no haya presentado el Modelo 030 o aún no disponga de un certificado de residencia fiscal.

¿Por qué es importante?

Quien se traslada a España o pasa una parte importante del año en el país no debería fijarse únicamente en su situación administrativa. Lo que determina la residencia fiscal son las circunstancias reales de cada persona. Una buena preparación y conservar desde el principio la documentación relevante puede facilitar posteriormente la acreditación de la situación fiscal correcta.

Lucia Guillen Molina